sábado, 3 de octubre de 2015

Ella y el amor



Ella era una chica tranquila, siempre con una sonrisa en el rostro que dejaba ver a la gente un alma pura. Pero pasados los años esa sonrisa iba desapareciendo, tanto como las razones por lo que sonreía. Soñaba con el amor, ese amor tan puro que los libros describen, aquel que te cambia por completo. Allá por el 2012 creyó a ver encontrado a su amor. El no era como ella pretendía que fuera su príncipe azul, pero bueno la trataba bien o eso creía. Pocas veces se vieron y si lo hicieron fueron de muy poco rato. Su relación era totalmente por mensajes. Ella pensaba que el amor por teléfono, era normal, y podía ser puro, pero no era así, aquello acabo en las manos del morbo y acabo hablando de temas que nunca debía a ver mencionado con una persona tan peculiar como era aquel chico. Al final el al ver que ella no reaccionaba a sus intentos de acercarla a un entorno sexual por teléfono, la abandono. Todo lo que ella creí, se desvaneció y prosiguió su vida anhelando el amor que pensaba que tenia. Tres años pasaron antes de que algún chico se volviera a fijar en su persona, después de todo nadie la consideraba como la chica más guapa o atractiva y después de todo ella no tenía la suficiente autoestima para poder revelarse ante aquellas personas que decían eso de ella. Pero ella hizo trampas, tan angustia estaba por no encontrar el amor que se metió en una página de parejas de internet, y allí conoció a los chicos, fueron dos, uno más apuesto que el otro. Fue progresando con ellos, aun que el menos agraciado al ver que ella no se fiaba le confesó que después de todo lo dicho entre ellos, tenia novia, ningún misterio para ella, que después de todo el o fue nada sutil al tener a su novia de foto de perfil, si Ella aun seguía con los chats de amor, que nunca eran de amor. El chico mas agraciado al final se convirtió en su máxima prioridad, después de todo no mostraba ningún incidió de algo fuera de la cotidianidad de la conversación de dos personas conociéndose, o eso pensaba. Un buen día el comenzó el tema sexual, al cual ella sucumbió por no verse otra vez sola. Hizo cosas muy malas, participar en conversaciones para excitar al chico, pasar fotos, etc... Desgraciada por dentro, a la gente le hablaba de él como un príncipe azul, pero ella sabía que ni por asomo era un príncipe, sino más bien un monstruo, que poco a poco, pasaba de ella, hasta que solo quería tener encuentros por chats para temas sexuales y cuando ya estaba satisfecho volver a dejarla desamparada. Pasaron los meses y esa práctica aun que desagradable se convirtió en algo para ella del día a día. Hasta que un día cambio, decidió darle su merecido y paro de hablarle, ya que si ella no se preocupaba por él, el nunca le hablaba. Más adelante conocido a otro chico una historia entrañable, pero tan desdichada como todas las demás. Ya que aun que era el chico perfecto, no vivía donde él, ni siquiera en el mismo continente. Todo esto le hizo explosionar, no podía ser que la única persona que le había dicho te quiero y era en serio, con amor, no pudiese estar aquí con ella. Y con todo esto Ella aprendió que el amor no existe como tal, existe el cariño, pero nada mas. Aprendió que las personas solo optan por sus necesidades y juegan con las personas como si de eso les fuera la vida. No confíes en los extraños, no confíes en lo que no puedes ver.



Inspiración: Catfish

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