jueves, 19 de marzo de 2015

Capitulo 2



Pasaron las semanas tan rápido que ya no me podía creer lo bien que habían ido las cosas, desde  que los humanos se integraron. Aun que no todo fue pan comido, hubieron barios atentados contra los jefes de estado, y dicen que va  a ver más. Realmente eso es lo más preocupados nos tiene últimamente. Con todo esto, como no, hay unas consecuencias. A las afueras de Preselband están construyendo una estructura para meter a presos de estado, con diferentes distritos. Los distritos son las diferentes áreas donde estarán, las diferentes especies con sus correspondientes poderes. Solo trabajan por las mañanas pero se pueden oír, los camiones pasando por la calle, ya que el estruendo que hacen es inevitable no escucharlo. Hoy eh quedado con Logan para el trabajo de la clase de escritura, llevamos dos semanas hablando de lo que vamos a escribir pero no nos hemos decidido. Logan es tan amable, nunca hubiese esperado nada igual de un humano. Nos hemos hecho inseparables, siempre vamos juntos a los sitios y en las clases igual. Sombras acabo por sentarse con Olivia, es una chica con gafas enormes que se sienta al final de la clase, pero saca muy buenas notas. Jony está un poco celoso de Logan, ya que como ahora paso más tiempo con él piensa que le estoy dejando de lado, pero no puedo evitar sentirme cautivada por la forma de ser del humano. Ahora mismo voy de camino a casa de Logan, hoy es la primera vez que voy a su casa, y estoy muy nerviosa, desde que las chicas se enteraron, me comenzaron a decir miles de cosas para que no fuera y cambiara de compañero, pero ya estoy harta de tener-les miedo, quiero conocer a la raza humana a fondo. Ya estoy en la plaza tres ojos. Es la mitad del camino desde su casa a la mía, así que ninguno anda más que otro. Siempre quedamos aquí, es una plaza pequeña donde casi nadie pasa, así que podemos tener intimidad y hablar de cualquier cosa sin que nadie nos oiga o intente hacerlo.  Aquí solía venir con Jony cuando tenía un problema grave y no sabía a dónde ir sin dar la nota. Creo que eh llegado pronto, así que tendré que esperar. Estoy mirando como dos ratas se comen un trozo de pan que se le debe haber caído a alguien, es asqueroso, pero con todo y eso, me quede traspuesta viendo como esas dos ratas comían y estaban juntas. Uno de los poderes que nunca eh adquirido es el de poder hablar con animales, y la verdad es que me gustara tenerlo. Levanto la cabeza un segundo y veo que el ya se acerca. Va con unos pitillos negros, una camiseta blanca y una chupa de cuero ceñida a sus curvas. Realmente era muy atractivo. Y no es de esos chicos súper delgados, si no que como dice mi madre '' tiene de donde agarrar''. Cada ve estaba más cerca y sorprendentemente me sonroje. Aun que esperaba que el no se diera cuanta. En cuanto estuvo delante mío, saco su clásica sonrisa de medio lado, y me hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera. Estuvimos un rato en silencio pero el de repente corto el silencio.

-¿Te pasa algo?- Su tono fue seco pero a la vez preocupado.

-No, estoy un poco nerviosa nada más.-

-¿Porque?- Me miraba a los ojos, yo ni me había dado cuenta de que habíamos parado de caminar.

-Bueno, nunca he ido a casa de ningún chico excepto Jony y el es como mi hermano, y bueno…-El me corto de golpe

-No pasa nada, mi familia son muy normales, ellos tienen poderes, el único diferente soy yo, así que no tienes que tenerles miedo ni estar nerviosa-

-No tengo miedo.- Dije secamente, estaba harta de que la gente o pensaba que tenia miedo, o me intentaba meter miedo. No quiero tenerles miedo, ellos son como nosotros solo que no tiene poderes.

El solo sonrió, pero esta vez fue una sonrisa entera. No me había fijado pero el pelo le había crecido y se lo podía meter por detrás de las orejas. Creo que debo dejar de mirarlo o al final se va a sentir incomodo pero no se porque no puedo. Tengo que dejar de pensar en el de esa forma. No puedo dejarme cautivar por él, se merece a una persona mejor que yo. Mi vida está llena de mentiras, nadie sabe lo que soy y lo que puedo ser, ahora mismo podría estar salvando vidas y en cambio dejo que mueran para salvar la mía. Al pensar eso deje de mirarlo, y comencé a mirar al suelo, el se dio cuenta porque de repente vi su mano en mi barbilla, elevando mi cabeza y estaba justamente delante mío.

-Si no quieres, no pasa nada, podemos hacerlo de otra manera- Su tono era triste pero decidido.

-No, no es eso, estaba pensando en…- No pude terminar la frase, por mucho que me concienciara mi misma que lo mejor seria no decirle a nadie de mis poderes, sabia que ahí fuera alguien me necesitaba y que no pensara en eso no iba a quitarme que mintiera a todos, hasta a las personas que más quería.

-Si yo te comprendo no pasa nada, aun estas a tiempo- La verdad es que no, solo teníamos que bajar una calle y luego continuar recto.

-¿Te puedo contar una cosa?, pero prométeme que no se lo dirás  a nadie.- Se que confiar en él, es peligroso, pero tenía que contárselo a alguien y es el único que tengo más cerca.

-Sí, dime te lo prometo por mi abuela, que en paz descanse- Se veía convencido y decidí contárselo.

-Bueno yo nací con un poder especial, algo con lo que muy pocas personas tienen. Nadie menos mi abuela sabe lo que soy, y bueno ahora tu. Cuando fui creciendo me di cuenta de que yo no solo poseía un poder, si no que tenía más de uno. Cada persona que me tocaba, cada poder que absorbía, al final, con solo 11 años llegue a tener mas de los que una niña podía controlar. Allí descubrí que mi abuela tenía el mismo poder que yo y me ayudo dándome técnicas para poder controlarlo mejor. Ahora mismo no sabría decirte cuantos poderes tengo, pero si hay 400 casos de poderes distintos detectados yo tendré unos 190 o 200 distintos. Yo soy un nivel 10 o más. Y eso es lo que e da miedo, que me manden a las misiones y no volver a ver nunca a mi familia si me pasara algo.-No sé a dónde mirar, si le miro a el, tengo miedo de que no tenga la reacción que de verdad quiero que tenga pero si miro al suelo, tengo la costumbre de derrumbarme y llorar y la verdad no tengo ganas de que nadie me vea llorar y menos al lado de un humano, ya que podría tener muchas repercusiones para él. Y no se merece ningún castigo por mis mentiras.

-Gua, no pasa nada, tu secreto está a salvo conmigo. No se lo diré a nadie, a mas si se lo contara a alguien a quien seria, venga soy el Humano, el monstruo- Cuando dijo monstruo cambio de voz más grave y hizo una seña de tener garras. Me estaba haciendo reír y eso me gustaba.

Seguimos caminando, y el empezó a contar anécdotas suyas de cuando era pequeño en los parque infantiles.

-…Ya sabían que no tenia poderes, así que como no, si el gobierno lo sabía, todo el mundo también. Así que cuando iba a los parques, los niños se separaban de mí y los pocos valientes que se acercaban, sus madres corriendo les cogían de las manos, para llevárselos a otro sitio. Así que un día, cuando las madres cogían a los niños o salían corriendo yo les ponía caras y los veías llorar durante horas, o les escupía y les decía ja-ja ya tienes la enfermedad humana. Ya sé que estas pensando asustar a si a los niños no está bien, pero era un crio y a más eso era lo más cercano  al contacto de otra gente que no fuera de mi familia. Realmente si miro hacia atrás tu eres mi única y primera persona que considero amiga.- De repente sus mejillas de color blanquecino se tornaron de un color escarlata. Se había sonrojado. Por mi.

Continuará...

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